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Un resumen
de su vida y obra
Victor Blanchard (1878-
Después de la Primera Guerra Mundial, Blanchard no reconoció la Gran Maestría de Jean Bricaud como líder del Martinismo, y con algunos antiguos miembros del primer Supremo Consejo fundó la Orden Martinista & Sinárquica el 3 de Enero de 1921. Por otro lado, existían diferencias entre las dos Órdenes Martinistas. Bricaud, que tendía a situarse en la tradición de los Elus Cohen de Martinez de Pasqually y de Willermoz, solamente permitía el acceso a su Orden a hombres que también fuesen Maestros Masones, continuando así las tentativas de Téder para vincular el Martinismo con la Masonería. Blanchard, al mismo tiempo, permaneció como practicante del sincretismo esotérico practicado por Papus, y de modo semejante permitía el acceso de las mujeres y no exigía ninguna graduación masónica. Blanchard "se ligó" a Saint-
Victor Blanchard era también Masón del Gran Oriente de Francia -
A pesar de esta consagración, la actitud de Blanchard para con Bricaud luego se volvería hostil, a juzgar por las referencias siguientes de Robert Ambelain (Le Martinisme, 1946) donde se encuentran también elementos que minan la legitimidad de Bricaud sobre la transmisión de Téder:
"Al respecto de los derechos alegados para la Gran Maestría de la Orden Martinista, hay también diversos testigos que puedo recordar. Uno de los testigos aún vive aquí en Paris (nota del traductor: en 1946). Hermano Nicholas Choumitsky (de quien Ambelain recibió la filiación Rusa), venido de una antigua familia rusa de Martinistas... alumno y discípulo de Charles Barlet, me dijo: Regresé a Francia en 1919. Téder había fallecido. Pregunté a Chacornac quién era por tanto el Gran Maestro de la Orden Martinista, y él contestó: Es Blanchard. Entonces entré en contacto con Blanchard. Una reunión fue organizada entre Bricaud y Blanchard y tuvo lugar en un café. Blanchard compareció con algunos miembros de su Supremo Consejo. Bricaud fue solo, llevando consigo un documento -
En todo caso, existe un documento que sitúa la sucesión de Bricaud en una posición extraña. Este documento principalmente avisa a los dignatarios de la Orden Martinista de la muerte de Téder. El documento original aún existe en los archivos de la Orden Martinista. Fue firmado por Jean Bricaud 33º 90º 95º -
Congreso Espiritualista y Masónico de 1908
Victor Blanchard fue el Secretario General del Congreso Espiritualista y Masónico de 1908. En su discurso de apertura, se refirió al congreso como el primer Congreso de Ocultismo autónomo y expresó en su conclusión la esperanza de ver todos los Ritos Masónicos Franceses viniendo a reforzar el ejército de Caballeros del idealismo Cristiano.
He aquí un extracto que ejemplariza su pensamiento:
"La doctrina que ahora tanto excita su curiosidad no es nueva, digan lo que puedan decir los críticos de la historia de la filosofía.
Si recurrimos puramente a los documentos históricos, está en los más famosos Santuarios de India y Egipto -
De allá, el esoterismo se difundió hacia China, Persia, Caldea, Palestina, Grecia, Roma, países Galeses, Alemania y sobre toda la faz de la Tierra.
No nos olvidemos de que esta filosofía, al mismo tiempo humana y divina, inspiró poderosamente a todos los fundadores de las grandes religiones antiguas, entre ellos: Rá, Confucio, Krishna, Zoroastro, Moisés y Buda. Es de allí que los célebres Legisladores de eras pasadas extrajeron sus costumbres más sabias. Es de esta fuente sublime que la mayoría de los poetas, filósofos y sabios de la Antigüedad y de épocas modernas extrajeron la mejor parte de sus grandes y brillantes ideas. Uno las redescubre ocultas bajo el texto literal de todas las Sagradas Escrituras de Oriente y de Occidente, en las parábolas de Jesus y hasta en las Epístolas de San Pablo. Fue conservada por determinados sacerdotes de la Iglesia, Gnósticos, Trovadores, Alquimistas, líderes de guildas medievales y por la elite intelectual de los Templarios, que escapando de la tortura y del derramamiento de sangre, la transmitieron más tarde por intermediación de los Rosa+Cruz, Masones y Martinistas.
HERMETICISMO es la síntesis científica, filosófica, religiosa y social del pasado, presente y será, sin duda, la del porvenir.
El teólogo, el filósofo, el científico, el médico, el moralista o el sociólogo deben hacer esfuerzos para estudiar el Ocultismo, donde solamente encontrarán, al mismo tiempo, las mejores soluciones para los enigmas teológicos, cosmológicos, antropológicos y sociológicos, los elementos que revivificarán su conocimiento actual, así como la regeneración del cuerpo humano, del alma y de toda sociedad.
El historiador, el escritor y el artista, ganarán también con estos estudios un poco abstractos. El primero descubrirá la explicación de muchos hechos obscuros e incómodos; el segundo penetrará fácilmente el sentido más elevado de mitos antiguos aparentemente absurdos y de fábulas orientales, y podrá mejor descifrar los misterios del alma humana. El tercero podrá contemplar, sin cansarse, las diferentes formas que revelan la Belleza Suprema tanto en este mundo como en los otros planos del Universo manifestado, y consecuentemente podrá darles una expresión física más satisfactoria que las ya producidas hasta hoy.
En Cuanto a aquellos que están atormentados por la profunda angustia del problema de la vida después de la muerte, comprenderán a través de la exposición de nuestras doctrinas, esperamos, la racional certeza de la experiencia directa de la inmortalidad de su esencia consciente y espiritual, comprenderán que la Divinidad quiere lo mejor para todas sus criaturas y que el Cielo, el Purgatorio y el Infierno de los inocentes teólogos no son nada más que las situaciones físicas y morales en las cuales nuestra alma se encuentra durante todo el desarrollo de su carrera eterna. Podrán saber que la Reencarnación, enseñada en las antiguas escuelas de misterios, exactamente como lo era en la Iglesia Cristiana original y en las modernas iniciaciones, es uno de los múltiples medios utilizados por la Bondad Soberana (o Dios Supremo), a fin de acelerar la evolución anímica, intelectual y espiritual de cada uno de nosotros. Podrán ver que el hombre es elaborado continuamente a través de las circunstancias, que debe presidir durante sucesivas venidas en el tiempo y en el espacio. Reconocerán que los seres humanos están todos unidos entre sí, no solamente en acciones, sino también en palabras y, sobretodo, en pensamiento. Por estos medios es que prepararán conscientemente el Advenimiento en la Tierra de la Verdadera Fraternidad y del Reino del Espíritu Santo, o de la Ciencia aliada a la Fe, de la Razón unida a la Intuición, una fusión duradera y celestial que la Fiesta de Pentecostés simboliza tan bien".
(Nota: La Fiesta de Pentecostés en 1908 cayó el 7 de Junio, día de la apertura del Congreso).