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Por Serge Caillet
(Instituto Elazar para Francia)
5. Puesto que el Martinismo es una teosofía, y como el Martinista es un hombre o una mujer de deseo, el objetivo del Martinista será el del teósofo: la iniciación. Esta consiste, según Saint-
6. El medio de iniciación es la Teúrgia. El Martinista es un teúrgo. La teúrgia une en el trato con los ángeles, estos espíritus intermediarios entre el hombre y Dios, y con Dios mismo y su sabiduría.
7. Se ofrecen al teúrgo dos vías: la vía externa y la vía interna. El estudio teórico de la una y de la otra se impone ante la eventual práctica. No hay vía fácil, pero hay vías peligrosas. Que cada uno siga aquí el consejo del Apóstol: examinad todo, conservad lo que es bueno.
8. Exhortación previa: "(…) el primer paso que se debe dar debe ser en el sendero de la humildad, de la paciencia y de la caridad. Las virtudes son tan necesarias en nuestra Orden (Orden de los Élus Cohen) que no se puede hacer ningún progreso mientras no se avance en las virtudes"
9. Martínez de Pasqually fue un practicante de la vía externa, y la escuela de la que era Gran Soberano en este mundo, es decir, la Orden de los Caballeros Masones Élus Cohen del Universo, enseñaba la práctica de la teúrgia ceremonial.
10. Louis-
11. Interna o externa, ninguno puede engancharse a la teúrgia sin un profundo conocimiento de las relaciones entre Dios, el hombre y el Universo. Con las vías teúrgicas corolarias, el Martinismo es depositario de la doctrina de la reintegración y se presenta en Occidente como una rama del esoterismo judeo-
La doctrina Martinista, que es la del Iluminismo, ha sido primeramente transmitida por Martínez de Pasqually en el seno de la Orden de los Élus Cohen. Por lo tanto es por el estudio de esta doctrina por donde debemos comenzar a prepararnos.
NOTAS:
(2) Instrucciones a los hombres de deseo: Documentos Martinistas, París 1.979, nº 1, pág. 2.